¿Qué debes depositar en el contenedor amarillo?

Los contenedores de reciclaje ya forman parte de nuestro paisaje urbano. De hecho, tienen veinte años de historia en España, ¡y parece que todo empezó ayer! Sin embargo, aunque llevan dos décadas en nuestras calles, no parece que estén igualmente implantados en las costumbres de la población. Todavía muchas personas no tienen muy claro qué se recicla, dónde y para qué.

Va siendo hora de concienciarnos de verdad con el reciclaje de nuestros residuos. Es nuestra responsabilidad.

Los plásticos, al contenedor amarillo

Disponemos al menos de cuatro contenedores diferentes: el verde para el vidrio, el azul para el papel y el cartón, el amarillo para los plásticos y envases y el gris para la basura orgánica. A pesar de que la norma es clara, no todos los productos que tiramos a la basura cumplen estrictamente los requisitos para ser depositados en un contenedor concreto. Por ejemplo, aunque el contenedor amarillo es para los plásticos, no todos los plásticos deben tirarse en él.

El motivo es que hablamos de plásticos como término genérico, pero hay muchos tipos diferentes, cada uno para un uso concreto. No es lo mismo una botella de plástico PET de agua mineral, como las de Font Teix, que unas medias de nailon o que la caja de un viejo CD. Y, obviamente, no es lo mismo que el propio CD.

Tirar cada cosa en su sitio es importante para asegurar la eficacia del sistema de recogida de residuos y el reciclado. Según parece, un 35-40 % de la población no tiene claro qué se puede tirar y qué no. Hacerlo mal afecta a la cadena de reciclado y limita los beneficios que buscamos con este sistema: eliminación de contaminantes, ahorro de petróleo y de energía y obtención de materias primas.

¿Estás entre el grupo que no lo tiene del todo claro? Seguro que sabes de sobra qué hacer con las botellas de agua mineral, pero es posible que otros residuos típicos de tu hogar te generen dudas. Sobre todo porque, además de plásticos, hay que tirar otros materiales. En el contenedor amarillo también deberían tirarse ciertos residuos metálicos. Te resumimos todo lo que deberías saber.

Plásticos de envoltorios

Ya sabes, en este grupo están las botellas de agua mineral. Pero también las botellas plásticas de refrescos, zumos y batidos, además de las de champú, jabón y detergentes. No olvides las bolsas y cajas contenedoras de alimentos (aperitivos, queso rallado, envases de precocinados, etc.).

¿Y las redecillas de las naranjas, cebollas y patatas? También al amarillo, junto con las abrazaderas de los packs de latas de refresco, las bandejas de corcho del supermercado y el film transparente que usas para envolver alimentos en casa.

Los envoltorios y envases de otros productos comunes también tienen que reciclarse en el contenedor amarillo: la pasta de dientes, la bolsita de las cuchillas de afeitar, el celofán que precinta las cajas, los envases de cosméticos, etc.

Metales

Hay que reciclar las latas de conserva, las chapas de las botellas de cristal (y su arandela), los botes de aerosol y los tetrabriks que, además de papel, contienen plástico y aluminio. Las latas de pintura de uso doméstico pueden ir a este contenedor.

¡Esto no!

¿Qué no deberías tirar al contenedor amarillo? Presta atención:

– Vasos, platos y envases de cartón.

– Cápsulas de aluminio de café.

– Blísteres de pastillas y otros envases de medicamentos. Llévalos a la farmacia.

– Tapones de corcho natural.

– Papel plastificado para envolver alimentos.

– Utensilios plásticos en general: menaje, biberones, fiambreras, cajas de CD y DVD, carcasas de móviles, bolígrafos, cajas o cubos, mecheros, etc.

Con esta información, en Importaco queremos ayudarte a cumplir con tu responsabilidad ambiental. ¿Te apuntas al reciclaje? No lo dudes, hazlo por el bien de todos, ¡pero hazlo bien!

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